Versuri
Un señor de traje que lo perdió todo,
por firmar un papel sin leerlo con modo.
Y el chico tatuado que nadie quería,
pero en la audiencia lloró como un niño ese día.
He visto mentiras vestidas de traje,
y verdades calladas por miedo o coraje.
He visto inocentes temblar en el banco,
y culpables sonreír con el rostro tan blanco.
No hay libro que explique lo que pasa aquí,
cada carpeta deja algo dentro de mí.
Entre leyes, promesas y la verdad,
voy escribiendo historias de realidad.
No todo es blanco, no todo es gris,
a veces la justicia cuelga de un hilo sutil.
Pero sigo firme, sin mirar atrás,
porque alguien confía… y no puedo fallar.
No son números, no son archivos,
son vidas buscando un motivo.
Entre sellos, firmas y tribunal,
aprendí que la ley también puede llorar.
Soy abogados, y esta es mi voz,
la de los que esperan justicia de Dios.
Entre el miedo, la culpa y la fe,
defiendo historias que nadie ve.
Y aunque el camino sea desigual,
seguiré luchando en cada sala penal.
Porque detrás de cada verdad,
hay un corazón… pidiendo dignidad.
estas son las cronicatarsis de la defensa penal.
por firmar un papel sin leerlo con modo.
Y el chico tatuado que nadie quería,
pero en la audiencia lloró como un niño ese día.
He visto mentiras vestidas de traje,
y verdades calladas por miedo o coraje.
He visto inocentes temblar en el banco,
y culpables sonreír con el rostro tan blanco.
No hay libro que explique lo que pasa aquí,
cada carpeta deja algo dentro de mí.
Entre leyes, promesas y la verdad,
voy escribiendo historias de realidad.
No todo es blanco, no todo es gris,
a veces la justicia cuelga de un hilo sutil.
Pero sigo firme, sin mirar atrás,
porque alguien confía… y no puedo fallar.
No son números, no son archivos,
son vidas buscando un motivo.
Entre sellos, firmas y tribunal,
aprendí que la ley también puede llorar.
Soy abogados, y esta es mi voz,
la de los que esperan justicia de Dios.
Entre el miedo, la culpa y la fe,
defiendo historias que nadie ve.
Y aunque el camino sea desigual,
seguiré luchando en cada sala penal.
Porque detrás de cada verdad,
hay un corazón… pidiendo dignidad.
estas son las cronicatarsis de la defensa penal.