Lyrics
¡Ey, ey, ey! Para José Fernando Sesma Martínez,
El Catrín, el hombre de negro, de Chahuites, Oaxaca,
Con todo respeto y admiración,
Le dedico este corrido, con pasión.
Se pasó por Michoacán,
Con su estilo y su elegancia,
Ciudad Altamirano, Guerrero,
Lo vieron pasar con su mirada franca.
Puerto Vallarta, Jalisco,
Lo recibió con su mar y su sol,
Nayarit, tierra de contrastes,
Donde el Catrín es un rey, sin control.
Tranquilo se la pasa el hombre,
El Catrín, con su estilo sin igual,
Siempre elegante, siempre fino,
Como un caballero, sin rival.
Una súper y cargadores,
Para proteger a seres queridos, con valor,
A su hija, su razón de ser,
El Catrín, el hombre de negro, sin fin.
Desde niño trabajó con don Simón,
Cortando ejotes y calabazitas, con ilusión,
Vendiendo frutas y verduras, con pasión,
Le pagaban 2 pesos por bolsita, su primera lección.
Fue ranchero en la Venta,
Municipio de Juchitán de Zaragoza, Oaxaca,
Con el ganado y la tierra, se hizo hombre,
El Catrín, con raíces y tradición.
En su adolescencia vendió tamales,
Con sabor y amor, sin igual,
Fue defensa en el equipo de fútbol,
Con corazón y garra, sin rival.
Primero trabajó para la mafia,
Con la ley en la mano, un día se cambió,
Se pasó de policía, con honor y lealtad,
Defendiendo la justicia, sin temor ni piedad.
También fue ayudante de cocina,
En un hotel de lujo, con sabor y pasión,
Marmolero en la remodelación,
De hoteles de ensueño, con arte y precisión.
En Agrialemana, también trabajó,
Con dedicación y esfuerzo, su labor cumplió,
Un hombre de mil oficios, el Catrín,
Con habilidades y talento, sin fin.
Ya le batallamos bastante, en el barrio y en la sierra,
Y aquí estoy al tiro, no me he de rajar,
En varias trocas por delante,
San Juan de Abajo y Valle de Banderas, Nayarit, son testigos del gentillal,
Prefiero andar solo, sin compañía,
Porque así no me estoy cuidando de una traición,
Con un trago de chacal en lo que se prenda el cerro,
vamos a tomar,
Con el Catrín, el hombre de negro, al mando.
Tranquilo y aunque muy discreto,
De un porte elegante lo van a mirar,
Lo enamorado y alegre ya no se le va a quitar,
Y ahí le va pa' toda la plebada,
Con el Catrín, el hombre de negro, en la cima.
También de repente me altero,
Pero con criterio cuando se ocupa,
A veces no queda remedio,
Y batallar con gente a mí no se me da,
Por las buenas o las malas ya saben cómo les va,
El Catrín, el hombre de negro, siempre al frente.
Mi madre, que es mi gran tesoro,
Y hasta donde tope aquí vamos a estar,
Mi hija, mi razón de ser,
La luz de mis ojos, mi amor sin igual,
Y cómo hace falta el viejo que ahorita en el cielo está,
Montando un caballo español,
Allá en El Ranchito, Jalisco, la última vez que lo vi,
Saludos para la Chiquis R1 y El Chahuites,
El Catrín, el hombre de negro, ¡presente!
El Catrín, el hombre de negro, de Chahuites, Oaxaca,
Con todo respeto y admiración,
Le dedico este corrido, con pasión.
Se pasó por Michoacán,
Con su estilo y su elegancia,
Ciudad Altamirano, Guerrero,
Lo vieron pasar con su mirada franca.
Puerto Vallarta, Jalisco,
Lo recibió con su mar y su sol,
Nayarit, tierra de contrastes,
Donde el Catrín es un rey, sin control.
Tranquilo se la pasa el hombre,
El Catrín, con su estilo sin igual,
Siempre elegante, siempre fino,
Como un caballero, sin rival.
Una súper y cargadores,
Para proteger a seres queridos, con valor,
A su hija, su razón de ser,
El Catrín, el hombre de negro, sin fin.
Desde niño trabajó con don Simón,
Cortando ejotes y calabazitas, con ilusión,
Vendiendo frutas y verduras, con pasión,
Le pagaban 2 pesos por bolsita, su primera lección.
Fue ranchero en la Venta,
Municipio de Juchitán de Zaragoza, Oaxaca,
Con el ganado y la tierra, se hizo hombre,
El Catrín, con raíces y tradición.
En su adolescencia vendió tamales,
Con sabor y amor, sin igual,
Fue defensa en el equipo de fútbol,
Con corazón y garra, sin rival.
Primero trabajó para la mafia,
Con la ley en la mano, un día se cambió,
Se pasó de policía, con honor y lealtad,
Defendiendo la justicia, sin temor ni piedad.
También fue ayudante de cocina,
En un hotel de lujo, con sabor y pasión,
Marmolero en la remodelación,
De hoteles de ensueño, con arte y precisión.
En Agrialemana, también trabajó,
Con dedicación y esfuerzo, su labor cumplió,
Un hombre de mil oficios, el Catrín,
Con habilidades y talento, sin fin.
Ya le batallamos bastante, en el barrio y en la sierra,
Y aquí estoy al tiro, no me he de rajar,
En varias trocas por delante,
San Juan de Abajo y Valle de Banderas, Nayarit, son testigos del gentillal,
Prefiero andar solo, sin compañía,
Porque así no me estoy cuidando de una traición,
Con un trago de chacal en lo que se prenda el cerro,
vamos a tomar,
Con el Catrín, el hombre de negro, al mando.
Tranquilo y aunque muy discreto,
De un porte elegante lo van a mirar,
Lo enamorado y alegre ya no se le va a quitar,
Y ahí le va pa' toda la plebada,
Con el Catrín, el hombre de negro, en la cima.
También de repente me altero,
Pero con criterio cuando se ocupa,
A veces no queda remedio,
Y batallar con gente a mí no se me da,
Por las buenas o las malas ya saben cómo les va,
El Catrín, el hombre de negro, siempre al frente.
Mi madre, que es mi gran tesoro,
Y hasta donde tope aquí vamos a estar,
Mi hija, mi razón de ser,
La luz de mis ojos, mi amor sin igual,
Y cómo hace falta el viejo que ahorita en el cielo está,
Montando un caballo español,
Allá en El Ranchito, Jalisco, la última vez que lo vi,
Saludos para la Chiquis R1 y El Chahuites,
El Catrín, el hombre de negro, ¡presente!