Тексты
Un mañana así sin más, la vida pareció olvidarse que tú y yo fuimos versos al aire.
Ahora ya se me queda corto un paquete de tabaco y una botella de vino se convierte apenas en un vaso que está siempre medio vacío.
Y la vida pareció olvidarse de que tú y yo fuimos versos al aire, versos al aire,
Y el día es eternamente largo y las comidas y cenas son peleas con mi estómago. Las noches son paseos por el pasillo y miradas al cielo a la luz de otro cigarrillo.
Y mis ojos rojos y agotados tan solo quieren mandar mensajes a mi cerebro y apagar las luces de todo mi cuerpo.
Y la vida pareció olvidarse de que tú y yo fuimos versos al aire, si, versos al aire.
Así son los días de lunes a viernes, intentando no pensarte y con mi mente jugando siempre a buscarte, los días de trabajo son los que mantienen mi corazón a salvo.
Tras los sábados y domingos de un obligado descanso, que son días en donde existe todo menos ese descanso, llenos de nervios , en donde el tiempo es un guerrero que disfruta viendo como lentamente me desangro.
Y la vida pareció olvidarse de que tú y yo fuimos versos al aire, versos al aire.
Así son mis días y semanas o cualquier otro tiempo que más que medirse en horas, debería pesarse en desgana.
Y la vida volvió a recordarnos que tú y yo siempre seremos, versos inacabados.
Ahora ya se me queda corto un paquete de tabaco y una botella de vino se convierte apenas en un vaso que está siempre medio vacío.
Y la vida pareció olvidarse de que tú y yo fuimos versos al aire, versos al aire,
Y el día es eternamente largo y las comidas y cenas son peleas con mi estómago. Las noches son paseos por el pasillo y miradas al cielo a la luz de otro cigarrillo.
Y mis ojos rojos y agotados tan solo quieren mandar mensajes a mi cerebro y apagar las luces de todo mi cuerpo.
Y la vida pareció olvidarse de que tú y yo fuimos versos al aire, si, versos al aire.
Así son los días de lunes a viernes, intentando no pensarte y con mi mente jugando siempre a buscarte, los días de trabajo son los que mantienen mi corazón a salvo.
Tras los sábados y domingos de un obligado descanso, que son días en donde existe todo menos ese descanso, llenos de nervios , en donde el tiempo es un guerrero que disfruta viendo como lentamente me desangro.
Y la vida pareció olvidarse de que tú y yo fuimos versos al aire, versos al aire.
Así son mis días y semanas o cualquier otro tiempo que más que medirse en horas, debería pesarse en desgana.
Y la vida volvió a recordarnos que tú y yo siempre seremos, versos inacabados.