Songtexte
En mi bolso no caben todas las historias,
hay lágrimas viejas, derrotas y glorias.
Un joven esposado jurando inocencia,
y un juez que no mira más allá de la audiencia.
La madre en la banca con ojos cansados,
me pide justicia con labios cerrados.
“Licenciada, confío en su palabra”,
y siento que el mundo en mis hombros se carga.
Cada expediente guarda una herida,
cada audiencia es parte de otra vida.
Esta es la cronicatarsis de la defensa,
entre el miedo, la ley y la conciencia.
Voces que tiemblan, verdades a medias,
historias reales, sin luz de comedia.
No soy heroína, tampoco juez,
solo la voz que no quieren oír después.
Y aunque la noche no quiera acabar,
la defensa siempre vuelve a luchar.
No son números ni simples casos,
son vidas colgando de frágiles lazos.
Entre sellos, firmas y tribunal,
aprendí que la ley también puede fallar.
estás son las cronicatarsis de la defensa.
hay lágrimas viejas, derrotas y glorias.
Un joven esposado jurando inocencia,
y un juez que no mira más allá de la audiencia.
La madre en la banca con ojos cansados,
me pide justicia con labios cerrados.
“Licenciada, confío en su palabra”,
y siento que el mundo en mis hombros se carga.
Cada expediente guarda una herida,
cada audiencia es parte de otra vida.
Esta es la cronicatarsis de la defensa,
entre el miedo, la ley y la conciencia.
Voces que tiemblan, verdades a medias,
historias reales, sin luz de comedia.
No soy heroína, tampoco juez,
solo la voz que no quieren oír después.
Y aunque la noche no quiera acabar,
la defensa siempre vuelve a luchar.
No son números ni simples casos,
son vidas colgando de frágiles lazos.
Entre sellos, firmas y tribunal,
aprendí que la ley también puede fallar.
estás son las cronicatarsis de la defensa.